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Tendinitis del tendón de Aquiles, ¿Cómo lo soluciono?

Tendinitis de aquiles
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Buenos días queridos lectores, hoy vamos a hablar de la tendinitis del tendón de Aquiles o talón del corredor.

Durante el blog hablaremos de qué es la tendinitis del tendón de Aquiles, por qué se produce esa tendinitis del tendón de Aquiles y cuáles son sus síntomas. 

Y por último, hablaremos de cuál es el mejor tratamiento, cómo solucionarlo y sobre todo cómo prevenirlo.

¿Qué es la tendinitis del tendón de Aquiles?

La tendinitis del tendón de Aquiles o correctamente dicha como tendinosis de Aquiles es un proceso degenerativo del tendón de Aquiles. Normalmente se produce por una mala adaptación a las cargas cuando la persona o el deportista aumenta el volumen de carga que está llevando.

Este aumento del volumen de carga puede deberse a varios factores:

  • Aumento del volumen de entrenamiento.
  • Aumento de la intensidad del entrenamiento.
  • Aumento de la carga debido a sobrepeso o peso excesivo.
  • Aumento de la carga debido a ineficiencias en la biomecánica como, por ejemplo, una mala pisada.
  • Aumento de la carga debido a una pérdida de masa muscular por inactividad.

Esta serie de factores puede hacer que nuestro tendón genere cambios a nivel intratendinoso pudiendo degenerar así y provocando finalmente una tendinosis del tendón de Aquiles.

Normalmente hay,  y para resumir rápido,  las tendinosis se dividen en 3 estadios:

Fase reactiva

Es la fase en la que el tendón empieza a sentir que tiene una carga ineficiente y genera dolor posterior al entrenamiento o al exceso de la carga. Este periodo podríamos denominarlo como fase aguda y suele durar entre una y tres semanas.

Fases remodelativa

Esta segunda fase será cuando se empiezan a generar cambios en la sustancia tendinosa. El problema es que aquí ya se generan modificaciones, por lo tanto, la capacidad de carga del tendón se vuelve más ineficiente y va a ser más difícil recuperarlo. 

Normalmente en este punto, el tendón suele doler también al inicio del entrenamiento. Esta fase suele durar entre 3 semanas y 3 meses.

Fase regenerativa

Esta es la última fase en la cual el tendón empieza a degenerar volviéndose completamente ineficiente causando un dolor intenso al principio, durante y al final de la actividad y haciendo que nuestra capacidad de carga sea prácticamente nula.

Normalmente el final de esta fase si seguimos con la misma dinámica suele acabar en rotura del tendón.

 

Imagen azul en la que se observa las piernas de una persona por dentro recalcando el tendón de Aquiles.

 

Síntomas de la tendinitis de Aquiles: 

Normalmente la tendinitis de Aquiles suele sufrir siempre los mismos síntomas que el resto de tendinitis o tendinosis.

En este caso los síntomas comunes al resto de tendinitis serán:

  • Dolor al inicio del movimiento.
  • Dolor al finalizar la actividad deportiva o durante el reposo.
  • Sensación de rigidez.
  • Pérdida de elasticidad y reactividad del tendón.

Y más concretamente lo que sentiremos con una tendinitis del tendón de Aquiles será:

  • Dolor en el talon.
  • Dolor matutino en la parte posterior del pie cuando nos levantemos por la mañana.
  • Dolor y rigidez cuando comencemos a andar después de un período de inactividad.
  • Dolor en el talón al inicio de la actividad deportiva y después de estar un rato de reposo.
  • Sensación de tirantez y sobrecarga sobre todo la cadena posterior de la pantorrilla.
  • En algunas ocasiones impotencia a la hora de correr o realizar aceleraciones.

Esto es a grandes rasgos lo que podremos sentir tras estar padeciendo una tendinitis o tendinosis del tendón de Aquiles.

Como ya hemos dicho esto va a depender también en la fase en la que estemos. Predominando normalmente si estamos en la fase 1, el dolor tras una actividad intensa tipo una carrera o un partido. Si estamos en la fase dos ya no sólo dolor después de la actividad sino también al inicio de la actividad que mejora con el calentamiento o la preparación muscular.

Y por último en la fase 3 o fase degenerativa nuestro dolor ya se alargará en el tiempo e incluso en momentos en los que no tengamos actividad deportiva como puede ser momentos de inactividad. O al iniciar simplemente un gesto como el levantarse o subir o bajar escaleras.

¿Cómo diagnosticar una tendinitis del tendón de Aquiles?

Como ya hemos descrito en el párrafo anterior con los síntomas de la tendinosis de Aquiles, para valorar esa tendinosis es ser conscientes de si sufrimos alguno de los síntomas anteriores.

Si estamos sufriendo alguno de los síntomas de la tendinitis de Aquiles que hemos descrito previamente , deberemos valorar si ha habido una variación o un aumento en las cargas a las que estamos sometiendo a nuestro cuerpo y más concretamente a nuestro tendón del talón.

En este caso, tendremos que valorar si por ejemplo:

  • Hemos subido de peso y estamos realizando actividad deportiva.
  • Hemos aumentado nuestro volumen de entrenamiento por ejemplo, entrenando más horas ocurriendo unas distancias más largas.
  • Hemos aumentado nuestra intensidad de entrenamiento entrenando cargando más peso o realizando ejercicios de mayor potencia.
  • Hemos alterado nuestra biomecánica, habiendo tenido una lesión previa, modificando nuestra manera de correr intentando variar nuestra técnica o por qué estamos utilizando unas plantillas nuevas.
  • Hemos perdido masa muscular debido a un periodo de lesión, o un período de inactividad.

En este caso si está sufriendo alguno de los síntomas de la tendinitis de Aquiles que hemos descrito previamente coma y además coincide con un periodo en el cual se ha generado 1 de los cambios previamente descritos. Lo más probable es que efectivamente esté sufriendo una tendinitis del tendón de Aquiles.

 

Imagen con tres imágenes de diferentes perspectivas de un tendón de Aquiles con una pequeña explicación en ingles que dice: "lesión inflamatoria del tendón de Aquiles".

 

La prueba definitiva para poder confirmar si efectivamente hay alteraciones en nuestro Aquiles o para saber si nuestro tendón de Aquiles está lesionado se realiza mediante una prueba de imagen.

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En este caso tanto una resonancia magnética como una ecografía nos valdría para valorar las partes blandas de este tendón y así ver si se han generado cambios a nivel micro y macroscópico y confirmar definitivamente el diagnóstico de tendinitis de Aquiles.

Para saber si hay una tendinitis de Aquiles mediante la ecografía,  lo que deberemos fijarnos primero es si hay cambios a nivel de la ecogenicidad del tendón. Y segundo, ver si hay un engrosamiento en alguna de las partes del tendón. Siempre lo compararemos con el tendón contralateral en el caso de que este otro no sienta dolor o no esté con síntomas patológicos.

Aquí podemos ver una imagen de cómo se vería una tendinitis de Aquiles con un tendón patológico y cómo debería verse un tendón normal.

En la primera imagen vemos un tendón regular con unas fibras más o menos organizadas y con un grosor más o menos estable y. Y en la segunda imagen, vamos a ver un tendón con una imagen hipoecogénica, que quiere decir que tiene un color más oscuro que el contralateral. Vamos a ver como las fibras del tendón se ven más desorganizadas y por último también podemos distinguir como hay un engrosamiento en la zona del tendón que está afectada.

 

Ecografía del tendón de Aquiles.

 

Ecografía del tendón de Aquiles.

 

Es importante también tener en cuenta que hay que diferenciar muy bien esta patología de otras como pueden ser:

Tratamiento para la tendinitis de Aquiles

En este último apartado veremos cuál es el mejor tratamiento para la tendinitis de Aquiles. En este caso deberemos valorar según el estado de nuestro tendón cuál será el mejor tratamiento para la tendinosis del Aquiles ya que no es lo mismo tratar el tendón si está en fase 1, 2 o 3.

Tratamiento del tendón de Aquiles en fase reactiva o fase 1 de tendinitis de Aquiles.

En este caso, el mejor tratamiento es una adecuación de la carga, eso quiere decir que lo que tenemos que hacer es reducir la carga a la cual estamos sometiendo nuestro tendón.

En esta fase del tendón no ha sufrido cambios, por lo tanto, simplemente eliminando la carga a la que estamos sometiendo el tendón ya nuestra sintomatología mejorará y nuestra lesión del tendón de Aquiles no irá a más.

Obviamente, si esto se ha producido porque hemos hecho un esfuerzo puntual nuestra sensación de dolor o molestias disminuirán automáticamente en cuanto cesemos de ese esfuerzo. 

Si, por el contrario, lo que ha ocurrido es que estoy aumentando el volumen de carga porque estoy entrenando para un objetivo en concreto, lo que tendré que hacer es un trabajo específico, progresivo y adaptado para llegar a conseguir los objetivos que yo quiero.

En este caso tendré que reducir el estímulo que yo le estoy dando al tendón y combinarlo con trabajo de fuerza, trabajo pliométrico o trabajo para aumentar la capacidad de carga del tendón.

 

Un entrenador personal y un paciente en el gimnasio de AD Fisioterapia Valencia haciendo ejercicios de rehabilitación para el tendón de Aquiles.

 

Por último es interesante también tener en cuenta que podremos realizar un estudio biomecánico o estudio de la pisada. Así podremos determinar si tu alineación y fuerzas del pie son las correctas y si esta puede ser la causa de la tendinitis de Aquiles.

Tratamiento del tendón de Aquiles en fase remodelativa o fase dos de tendinitis de Aquiles

En este caso ya se han generado cambios sobre la estructura del tendón, por lo tanto, ya no solo tendremos que hacer una adaptación a la carga, sino tendremos que ayudar a nuestro tendón para mejorar su función y volver de nuevo a su correcta alineación de las fibras de colágeno.

En este caso por supuesto, igual que en la fase 1, tendremos que hacer una adaptación a la carga. También deberemos hacer un trabajo específico de fortalecimiento en este caso de nuestros gemelos y nuestro sóleo, que forman la estructura del tríceps sural.

Y además de ello, podremos combinarlo con trabajo de fisioterapia para la tendinitis de Aquiles. En este caso las herramientas que puedan utilizar nuestro fisioterapeuta será las siguientes:

  • Masaje descontracturante o descarga de la zona de gemelos y soleo
  • Trabajo con diatermia o tecarterapia para mejorar la vascularización de la zona
  • Trabajo de neuromodulación percutánea o fisioterapia invasiva para reducir el estrés o los niveles de carga de nuevo, del tríceps sural (Aquí entraría el tratamiento conocido cómo punción seca)

Todo esto, como ya hemos dicho, combinado con el tratamiento de ejercicio y adaptación a la carga de la fase 1, nos dará como resultado una vuelta a la normalidad de la estructura del tendón de Aquiles y una disminución de los síntomas

Tratamiento para el tendón de Aquiles en fase degenerativa o fase 3 de tendinitis de Aquiles

En esta última fase, como ya hemos dicho, el tendón ha sufrido un proceso degenerativo, por lo que ya hay una serie de cambios irreversibles y permanentes en el tendón. Lo cual no quiere decir que no pueda reducir el dolor, o mejorar su función.

En esta última fase, tendremos que, como en las fases anteriores, utilizar una adaptación a la carga, ejercicio para la tendinitis del tendón de Aquiles y mejorar la funcionalidad de nuestros tejidos.

Deberemos utilizar los tratamientos para la tendinosis de Aquiles del apartado anterior, reduciendo el dolor y mejorando la función del tendón y las estructuras adyacentes.

Y por último deberemos trabajar de manera específica con técnicas como la electrólisis percutánea o EPI para la tendinitis de Aquiles, o las ondas de choque para tendinitis de Aquiles. Todo ello con el fin de generar cambios permanentes en la estructura del tendón, reducir el dolor y mejorar como decimos, la función de carga y reactividad de nuestro tendón del talón.

Recuperación de la tendinitis de Aquiles en AD Fisioterapia Valencia

En AD Fisioterapia Valencia, somos especialistas en el tratamiento de tendinitis de Aquiles. Nuestra amplia experiencia con deportistas y sobre todo con corredores nos han llevado a lidiar con todo tipos de lesiones de tendón. Desde tendinitis en fase 1 hasta tendinitis degeneradas con roturas parciales o totales del tendón del talón.

Gracias a un precoz diagnóstico con nuestro sistema de ecografía en fisioterapia, el tratamiento de fisioterapia conservadora e invasiva y la adaptación a la carga gracias a los ejercicios guiados en nuestro gimnasio, hacen que los índices de recuperación de las tendinitis de Aquiles sean todo un éxito.

Si estás sufriendo dolor en el talón, no sabes si tienes tendinosis del talón y necesitas un diagnóstico y el tratamiento para la tendinitis, AD Fisioterapia Valencia es tu centro de referencia.

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Vicente Andreu Daza

Vicente Andreu Daza

Director AD Más Salud / AD Fisioterapia Valencia. Fisioterapeuta y perito en Daño corporal. Especialista en dolor crónico y pacientes con dolores / lesiones complejas.

Vicente Andreu Daza

Director AD Más Salud / AD Fisioterapia Valencia. Fisioterapeuta y perito en Daño corporal. Especialista en dolor crónico y pacientes con dolores / lesiones complejas.

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